
De 10 años a la adolescencia
Lírico
Mitad jazz, mitad lírico, en la misma hora. La mitad de jazz construye la técnica; esta mitad pregunta qué quieren decir con ella.
Qué es en realidad
El lírico se baila sobre las palabras. No es una descripción poética: es la definición, y de ahí viene el nombre. La coreografía sigue lo que dice la canción, así que un movimiento cae donde cae un verso. Toma la línea del ballet y la libertad del jazz, pero no manda ninguna de las dos. Donde el jazz golpea una forma y la sostiene, el lírico casi no se detiene: una frase se libera en la siguiente, y lo difícil son las uniones más que las posiciones. Y pide algo que ninguna otra clase de aquí pide: dos personas con la misma coreografía no deberían verse igual, porque la interpretación la pone cada quien. Por eso empieza a los diez. Necesita técnica de verdad por debajo, y necesita a alguien con edad suficiente para tener algo que decir.
Lo que va a hacer
Bailan las palabras
La canción no es una pista de fondo, es la partitura. Un paso está puesto para caer sobre un verso concreto, así que en el recital se escucha por qué el movimiento pasó justo ahí.
Nada se detiene
Casi todos los estilos enseñan a llegar a un lugar y sostenerlo. Este quita el freno: cada movimiento tiene que derramarse en el siguiente. Las uniones son la técnica, y son más difíciles que los pasos.
Los mismos pasos, otro baile
Todos aprenden la misma coreografía y se supone que salga distinta. Que te pregunten qué quisiste decir, y tener una respuesta, es una habilidad: aquí se enseña, y es la que se nota en un escenario desde la fila veinte.
¿Es la clase indicada para tu hijo o hija?
Lírico, sí
- Hay una canción en repetición desde hace tres semanas y ya aprendiste a no preguntar por ella
- Los bailes que inventan son sobre algo, y te cuentan sobre qué si preguntas como toca
- Una película, una canción, alguien que la está pasando mal: se les ve en la cara antes de que digan nada
- Prefieren que les digan «eso significó algo» antes que «eso salió limpio»
Mejor prueba ballet
- Quieren saber si les salió bien, y «me emocionó» no es una respuesta. El ballet tiene una versión correcta de cada posición. El lírico casi nunca.
- Que los miren sintiendo algo les parece una pesadilla. Eso es justo lo que se pide aquí, todas las semanas, y no hay técnica que lo esquive.
- Todavía no tienen diez. El lírico asume años de técnica por debajo, y por eso empieza donde empieza: el ballet es donde se construye, y empieza a los tres.
Cómo es una clase
Una hora, y es compartida. Primero va la mitad de jazz, y funciona como funciona el jazz: calentamiento, estiramiento, giros y saltos cruzando el salón. Después el salón cambia: menos pasos nuevos, una frase a la vez, los mismos ocho tiempos repetidos hasta que se leen como algo y no como pasos en orden. La coreografía sale de la canción a la que esté puesta la pieza, y para la primavera esa pieza es la que llevan al escenario del recital.
- Miércoles
- 8:00 p.m.