
De 3 años a la adolescencia
Ballet
La base sobre la que se construyen casi todos los demás estilos. De 3 a 6 con juego, para que se enamoren; desde los siete con la estructura clásica, para que lleguen a ser buenos.
Qué es en realidad
El ballet es de donde casi todos los demás estilos sacan sus reglas: el en dehors, la alineación, las cinco posiciones y un vocabulario en francés que significa lo mismo en cualquier estudio del mundo. El jazz, el contemporáneo y el lírico se construyen encima, y por eso quien toma ballet aprende todo lo demás más rápido. De 3 a 6 el objetivo es que se enamoren: música que reconocen, ejercicios con nombres e imágenes que entienden, y juegos que parecen solo juego y no lo son, porque cada uno enseña una cosa concreta. Desde los siete pasa a ser una hora propia, enseñada como se enseñó siempre el ballet, y esa estructura es la que convierte a alguien a quien le gusta el ballet en alguien que se defiende en cualquier estilo que tome después.
Lo que va a hacer
Palabras que sirven en cualquier parte
Plié, tendu, relevé. El vocabulario es francés y es el mismo en Doral que en Madrid o Nueva York. Quien lo aprende aquí puede entrar a una clase de ballet en cualquier parte y seguirla.
Juego con un propósito
De 3 a 6, nada en el salón parece una lección. Música que conocen, imágenes que entienden, juegos que elegirían solos, y cada uno construido alrededor de una sola cosa que esa clase viene a enseñar.
Una barra de verdad, desde los siete
La clase sigue la estructura de siempre del ballet: barra, después centro, después combinaciones cruzando el salón, en el mismo orden todas las semanas. Lleva Progressive Ballet Technique integrada, así que la fuerza llega antes que la extensión que permite.
¿Es la clase indicada para tu hijo o hija?
Ballet, sí
- Suena música y se ponen a girar, y después miran si lo viste
- Andan en puntas de pie por el piso de la cocina sin darse cuenta
- Rebobinan los mismos cinco segundos de un video y lo copian hasta que les sale igual
- Que les digan «casi, otra vez» no les baja el ánimo: quieren saber cómo se hace bien.
Mejor prueba contemporáneo
- Inventan sus propios bailes y nunca repiten uno igual. El ballet pide la forma exactamente como está escrita. El contemporáneo pide lo que traen.
- Terminan en el piso: rodando, gateando, sin zapatos. El ballet trabaja arriba, de pie. El contemporáneo vive ahí abajo.
- Que les digan «exactamente así» les quita las ganas. Eso es la mayor parte de una clase de ballet. El contemporáneo aquí empieza a los diez; antes de esa edad, la formación igual empieza por el ballet.
Cómo es una clase
La forma cambia con la edad. De 3 a 6 el ballet es la mitad de la clase, y no se queda quieta: posiciones, porte y desplazamientos, a los que se llega con música, imágenes y juegos, y con flamenco o tap en la otra mitad. Desde los siete es una hora propia, y es una hora de trabajo: el mismo calentamiento, la misma progresión y las mismas correcciones que da una clase de ballet desde hace doscientos años, que es lo que hace posible llegar a ser bueno. En primavera, parte de esa hora va a la pieza que llevan al escenario del recital.
- Lunes
- 8:00 p.m.
- Miércoles
- 5:00 p.m. · 6:00 p.m. · 7:00 p.m.
- Jueves
- 5:00 p.m.
- Viernes
- 5:00 p.m. · 6:00 p.m.